La adopción acelerada de IA generativa en educación suele presentarse mediante el lenguaje de la «preparación». Se anima a las instituciones a desarrollar políticas, formar al personal, aclarar usos aceptables y preparar a quienes aprenden para participar en un futuro mediado por IA. Estas tareas importan, pero dejan pendiente una cuestión fundamental de gobernanza: ¿Quién ejerce autoridad sobre las condiciones en que ahora se enseña, aprende, evalúa e investiga?
Mi artículo en Learning Futures and Emerging Technologies, «Más allá del cercamiento digital: IA, colonialidad y soberanía educativa», examina esta pregunta y aborda la adopción de IA como una cuestión pedagógica, de autoridad institucional y de gobernanza. Sostiene que los sistemas de pesos cerrados, alojados en la nube y controlados por proveedores pueden trasladar poder de decisión desde instituciones educativas públicas hacia empresas privadas de plataformas. Este desplazamiento ocurre mediante infraestructuras técnicas, acuerdos de contratación, prácticas de datos, sistemas de clasificación, políticas de contenido y diseño de interfaces.
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Para analizar este proceso propongo «cuatro vías de colonialidad»: infraestructura, clasificación, epistemología y trabajo. Describen cómo el poder de las plataformas entra en la educación mediante dependencia de proveedores, vigilancia automatizada, sesgo lingüístico, control del acceso al conocimiento y trabajo de reparación sin remuneración realizado por docentes y estudiantes. El marco se apoya en teoría decolonial, cercamiento digital, estudios de plataformas, capitalismo de vigilancia, justicia epistémica e investigación sobre tecnología educativa.
Las cuatro vías de colonialidad
| Vía | Mecanismo principal | Impacto pedagógico | Lógica colonial |
|---|---|---|---|
| Infraestructural | Contratos de nube, capas de infraestructura tecnológica y contratación que genera dependencia | Normaliza vigilancia y dependencia como precio de participar | Captura territorial: la plataforma se convierte en el único espacio donde puede ocurrir el aprendizaje |
| Clasificación | Predicción algorítmica y detectores lingüísticos | Penaliza registros no dominantes y traslada la carga de prueba al estudiante | Cercamiento lingüístico: define la «normalidad» para justificar regímenes disciplinarios |
| Epistémica | Capas de seguridad, reglas de respuesta y lógica de clasificación de resultados | Promueve autocensura y desplaza autoridad desde las disciplinas hacia el código | Paternalismo: silencia formas diversas de conocer bajo el pretexto de la «seguridad» |
| Trabajo | «Trabajo de reparación» y control de calidad sin remuneración | Desvía recursos públicos y tiempo docente desde la pedagogía hacia la estabilización de sistemas | Extracción: las instituciones públicas aportan trabajo para reducir el riesgo de productos privados |
Nota. Tabla traducida de Moravec, J. W. (2026). Beyond the digital enclosure: AI, coloniality, and the pursuit of educational sovereignty. Learning Futures and Emerging Technologies, 34(3/4). https://doi.org/10.1108/LFET-01-2026-0004.
Mi argumento reconoce que la IA puede tener usos educativos, pero exige control institucional que tenga consecuencias prácticas. Adoptarla sin ese control puede debilitar la agencia educativa. Un sistema escolar puede parecer «preparado para la IA» y carecer de capacidad para auditar su comportamiento, impugnar umbrales de clasificación, acceder a datos utilizables, revisar cambios, reconocer trabajo de reparación o incluir a docentes y estudiantes en decisiones sobre la continuidad de su uso.
Por eso, el artículo plantea la soberanía educativa como una prueba práctica de gobernanza de IA. Significa que las comunidades educativas pueden inspeccionar, cuestionar, impugnar y revisar los sistemas que moldean el aprendizaje. Requiere normas de contratación, derechos de auditoría, acceso a datos utilizables, procesos de apelación, cambios visibles, reconocimiento del trabajo de reparación y participación de docentes y estudiantes, además de políticas para usuarios.
La gobernanza de IA debe superar el uso responsable dentro del aula. Las orientaciones pueden regular conductas, pero carecen de autoridad sobre el poder de las plataformas. Para preservar la educación como bien público, las instituciones deben gobernar cómo los sistemas de IA entran, clasifican, median y reorganizan la vida educativa, además de cómo se utilizan.
Lee el manuscrito en español: Más allá del cercamiento digital.
La versión publicada en Learning Futures and Emerging Technologies y el manuscrito aceptado en inglés también están disponibles.


